🇺🇸🗽Dentro de la renta variable, hemos observado que los principales índices bursátiles de EE. UU. mantienen firme el pie en el acelerador, permitiéndoles continuar superando sus máximos históricos constantemente. El índice S&P 500 es el que más ha rentado durante el año en curso (YTD), obteniendo una rentabilidad cerca al 16% , seguido por el índice tecnológico Nasdaq que supera el 14%, mientras que el Dow Jones reporta una rentabilidad por sobre el 13%, lo que ha permitido que tanto el S&P 500 y el NASDAQ puedan cerrar en torno a sus máximos históricos.
💵💰 En cuanto al mundo de las divisas, el gran vencedor ha sido el dólar estadounidense durante esta primera parte. A pesar que al comenzar el año el escenario en que se desenvuelve esta divisa mostraba claras directrices bajistas para el mediano plazo (expectativas de una política monetaria menos restrictiva por largo tiempo y mayores estímulos fiscales por parte de la Casa Blanca), la reunión de la FOMC desarrollada durante el mes de junio cambió esta visión radicalmente. El fuerte repunte de las tasas de crecimiento de corto plazo han traído consigo fuertes presiones inflacionarias sobre la economía estadounidense (escenario que se ha replicado en gran parte de las economías del mundo), influyendo sobre la decisión de la Reserva Federal de sus próximos movimientos, ya que proyecta subidas de tasas por 50 puntos bases para el 2023 y el comienzo del retiro de la compra de activos (”tapering”), lo cual ha permitido que el dólar estadounidense haya recuperado terreno en la última recta del semestre, que en modo de comparación con otras majors, solo ha quedado atrás con su par canadiense (USDCAD: -2.57%) el cual a estado muy influenciado por el comportamiento de las materias primas.
🏗⛽ Dentro de los commodities, podemos observar direcciones contrapuestas. Mientras que las materias primas más ligadas al ciclo económico mostraron fuertes tendencia alcista durante la primera parte del año (Cobre: 19,12% y OIL.WTI: 51,17%), aquellas que son utilizadas como activos de refugio y/o valor (ante escenarios de presiones inflacionarias) mostraron descensos en el mismo tiempo de comparación (GOLD: -9,90% y SILVER: -5,77%). Las de la primera categoría han encontrado un fuerte sustento en la rápida recuperación económica global, lo que ha reanudado e impulsado los diversos procesos productivos y con ello la demanda de este tipo de materias primas. Mientras que la segunda categoría, a pesar de convivir en escenarios de incipientes presiones inflacionarias, se han visto seriamente afectados por las presiones alcistas que hemos observado por las rentabilidades de los bonos soberanos, especialmente en Estados Unidos, los cuales han servido como un fuerte sustituto de estas materias primas en cuanto a la búsqueda de activos de refugio.
¿Y ahora? 🤔
Es de esperar que estas tendencias permanezcan durante el resto del año, pero como sabemos, nada puede darse por contado en los mercados financieros. Por una parte, los Bancos Centrales seguirán siendo los principales protagonistas ya que esperamos que, cada vez que nos acerquemos al final de este año, será cada vez más frecuente escuchar a las principales autoridades monetarias entregar más señales del fin de las políticas monetarias en mínimos históricos y las fechas de términos de los distintos programas de estímulos que se han llevado desde el inicio de la pandemia del COVID-19. Por otro lado, el predominio del dólar estadounidense también será puesta a prueba ya que, en el corto plazo, no se esperan mayores modificaciones a la hoja de ruta presentada por la Reserva Federal en su última reunión trimestral (junio) con respecto al futuro de su política monetaria, siendo la fecha de término de su programa de compra de activos (“tapering”) la clave a encontrar durante a los que resta del año y, de efectuarse más temprano que tarde, podría entregar mayores presiones alcistas sobre el dólar y los rendimientos de los bonos soberanos, y mayor incertidumbre sobre la tendencia de las plazas bursátiles. Por último, las materias primas también tendrán un capítulo especial en lo que resta del año, ya que es de esperar que la tendencia alcista mostrada por aquellas más ligadas al ciclo económicos comience a mostrar una cierta ralentización al acoplarse a las proyecciones económicas de los próximos años, mientras que aquellos commodities más ligados a ser un refugio de valor y/o refugio seguirá luchando por avanzar cada vez que el dólar estadounidense muestra signos de debilidad.